123# reforma [chamberí]

Una vivienda oscura y compartimentada, con un salón pequeño y una cocina mínima y estrecha y sin luz natural se convierten en un único espacio, amplio, diáfano y luminoso.
Se derriban los tabiques que separan salón, cocina y pasillo, dejando a la vista la estructura original de madera del edificio y los muros de carga de ladrillo. El baño se esconde detrás de un armario para evitar su visión desde el salón-cocina.
La cocina se convierte en el espacio central de la vivienda. Lejos de esconderse detrás de 4 paredes, se muestra y se diseña como una parte del salón, que separa mediante una isla, el recibidor, el acceso al baño y el salón-comedor.

obra

reforma de vivienda

fecha construcción

2018

fotografía

verónica beltrán